Sobre el vino

Mencía

Mencía es el nombre de una variedad o casta de uva tinta introducida y cultivada principalmente en el noroeste de la península ibérica desde la época de la Antigua Roma. Tras recuperarse del desastre de la epidemia de filoxera de finales del siglo XIX y que causó una grave crisis económica en sus áreas tradicionales de cultivo, se emplea para la elaboración de vinos aromáticos y afrutados, de intenso color, y con posibilidades de crianza. Se consideró durante un tiempo que era un clon adaptado de la uva Cabernet Franc.

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La variedad produce racimos pequeños y compactos, con bayas de tamaño medio en forma elipsoidal, regular en su sección transversal, de piel gruesa. Los zumos o mostos son rojo granate y de sabor neutro, con un elevado contenido en azúcares pero de baja acidez, especialmente en los resultantes de frutos de mayor maduración. Los tintos elaborados con uva mencía, destacan por su capacidad de envejecimiento, con un paladar aterciopelado característico, sin descuidar las óptimas condiciones de esta variedad en la elaboración de tintos jóvenes. Los rosados son aromáticos y afrutados, vivos, ligeros y suaves.

Área de Cultivo

Mencía se considera variedad recomendada para las Comunidades autónomas de AsturiasCastilla y León y Galicia, estando recomendada en Cantabria y Castilla-La Mancha.

 

Su distribución se localiza principalmente en El Bierzo así como en áreas del sureste de Galicia, donde se centra en las denominaciones de origen de Ribeira SacraValdeorras y Monterrei.

 

En los terrenos de Ribeira Sacra es cultivada en bancada, muchas de ellas establecidas durante la época romana.

 

También se cultiva en parcelas del norte de Portugal. Mencía (Jaén do Dão) probablemente se originó en Portugal, ya que fue el resultado de un cruce entre Alfrocheiro y Patorra, dos cultivares de uva roja portuguesa de las regiones de Dão y Douro, respectivamente (Cunha et al., 2015).

Maridaje

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Vino tostado

Los vinos elaborados con esta variedad de uva presentan un amplio maridaje con diversos manjares gastronómicos:

  • Carnes: la caza suele acompañar muy bien a los vinos de uva Mencía, especialmente los crianza, aunque presentan también una perfecta armonía con un buen cordero, por ejemplo.

  • Quesos: son los curados los que mejor se adaptan a estos vinos, siendo un tetilla un compañero ideal de un Mencía joven, y un Idiazábal o unos buenos manchegos unas excelentes elecciones como acompañamiento de un crianza.

  • Embutidos: siempre presentan un buen maridaje con los vinos tintos, y los de Mencía no iban a ser una excepción. Enriquecen cualquier buen jamón ibérico de bellota o cecina de León.

  • Arroces: maridan a la perfección con cualquier arroz que tenga una base de carne, siendo una alternativa perfecta un risotto de codorniz o de perdiz.

  • Pescados azules y pulpo: Es vino Mencía joven, por su acidez y frutalidad, es probablemente uno de los mejores tintos para acompañar pescados azules grasos, especialmente con guarniciones fuertes o salsas. Pero si hay una pareja absolutamente perfecta esa es un Mencía joven con pulpo a la gallega, un auténtico placer para los sentidos.

  • Pizza casera: Y una sugerencia final, ¿has probado alguna vez un Mencía joven con una pizza casera? te aseguro que te sorprenderá.

Los vinos elaborados con Mencía están de moda desde hace ya años, y no va a ser precisamente pasajera. Su variedad abarca todos los gustos, desde los vinos jóvenes suaves y frescos hasta los vinos tintos más largos y complejos. Un placer que no puedes permitirte dejar pasar.